domingo, 27 de enero de 2013

Lo que necesitaba

Y llegó el día que reventé, no cuando debía, sino al día siguiente pero a fin de cuentas, reventé que es lo importante.

Me fastidia mucho sentirme mal por algo que creo que no he hecho mal de ninguna manera, que me hagan sentir que no apoyo lo suficiente cuando no es así, pero esto es lo que hay y tenía mucha rabia acumulada, muchísima.

Y lo pagué con quien menos debía, sin que supiera nada.

Al fin fui capaz de contártelo todo y escuchaste y me apoyaste. Hicimos lo que teníamos que hacer: irnos de vinos y olvidarnos de todo. Y así fue. Hasta la última ronda que, en el coche, no lo pude evitar y rompí a llorar, como una niña pequeña. Sin poder parar y supieste estar ahí conmigo. Al final acabamos llorando los 2 como tontos, pero esto me ha unido más a ti aún si cabe.

Y me dijiste que me querías. Medio borracho, pero lo hiciste. Y te pude contestar.

Porque te quiero.

Gracias por demostrarme que eres esa pareja que yo quería.

Y por quererme, aguantarme, respetarme y comprenderme.

Así sí.

viernes, 25 de enero de 2013

Realidad

A veces puede ser buena y otras mala. La mayoría de las veces es la mezcla de ambas. Se puede estar muy feliz con un tema y fatal con otro totalmente distinto, pero que influye en el primero. No es fácil, ni agradable, pero a la vida le gusta ponernos trabas días tras día y no podemos hacer nada por remediarlo, nada más que tirar para delante haciendo el menos daño posible a la gente que nos importa, aunque raramente será así, porque sin quererlo, siempre hacemos daño a alguien.

La familia es algo impuesto, que es la que te toca y  punto. Siempre va a estar ahí. Lo malo es cuando tienes una familia dividida y, pese a tener opinión y criterio propio, no puedo decantarme por nadie y permanezco en el medio. El jueves es lo peor de todo. No puedes hacer nada, porque no puedes ponerte de lado de ninguno, pero es quien se lleva todos los palos por intentar que las cosas estén  dentro de lo malo, lo mejor posible. No puedes quejarte de nada porque se supone que ellos son quienes peor lo están pasando y nadie se preocupa de lo que siento yo, de lo que puedo llegar a sufrir. A callar la boca. Y eso me mata muchísimo.

Así pasa, que un día se hace un plan y al día siguiente hay que cambiarlo, y al siguiente y así. Es un sin vivir, pero no puedo quejarme, porque yo no tengo el problema. Simplemente estoy en el medio.

Sólo puedo agradecer a la pequeña familia que me he ido haciendo durante todos estos años, mis amigos, que están ahí para lo bueno y para lo malo. Que me dan su punto de vista objetivo y me animan como y cuando sea. Sin vosotros no podría tirar con esto adelante.

Y seguir pensando en lo agusto que estoy contigo, las ganas que tengo ya de verte y poder sentir que de verdad te quiero y que de verdad me quieres.

Ya ha pasado. Ya es una realidad.

Amor de verdad. Sin intensidad, sin profundidad, pero de verdad.

Del bueno.

sábado, 19 de enero de 2013

Quitando los miedos, parte III

Van pasando los días y parece que se puede confiar en ti de verdad. Sin liadas sino ha de haberlas, haciendo las cosas bien, preocupándote por mi, por lo que me gusta, por lo que te cuento. Despertándote por la mañana y hablar casi hora y media sin ningún problema (y eso que a ti no te gusta hablar por teléfono)

Va a ser verdad que todo marcha bien, muy bien. De forma correcta y adecuada.

Cada día más agusto contigo.

Pese a los miedos.

Tiempo y paciencia.

Sin perder nunca mi esencia.

Que para algo me ha costado un verano entero volver a recuperarla.

:)


viernes, 18 de enero de 2013

Quitando los miedos, parte II

Sin señales divinas, sin momentos épicos. Simplemente con el día a día a tu lado. Con tus actos, tus gestos, palabras, miradas, con todo tú. Con todo lo que estás haciendo porque confíe en ti de nuevo. Por demostrarme que esta vez sí que quieres estar conmigo de verdad. Con miedos, pero entregándote.

Estoy de un sentimental un últimamente que no me soporto, pero dicen que es bueno. A eso se le llama sentir? Pues que así sea.

Sin mariposas, sin sentir cosquilleo constante, sólo un pequeño calorcito por todo el cuerpo cuando me dices algunas cosas.

Despacito. Sin prisa, pero sin pausa. Que avance a rítmo. Así.

Serás mío. Seré tuya. Más aún. Estarás dentro de mi hasta lo más profundo.

Eso es lo que quiero.

Ahora sí que lo tengo claro.

Cristalino.

miércoles, 16 de enero de 2013

Quitando los miedos, parte 1

Monotemática pura. Hasta las narices de que sea así.

Me estoy dando cuenta de que el error es esperar una señal divina: unas estrellas, un sitio especial, una llamada interminable, ... . Esta vez está siendo todo distinto a lo anterior. Ya no recuerdo lo que es estar enamorada. No recuerdo como se empieza una relación, y eso que nuestro inicio fue complicado. Mejor dicho, lo hicimos complicado nosotros solos. Pero algo cambió en ti después de mis vacaciones de Navidad. Te dejaste llevar. Sin más. Con la facilidad que yo no encuentro.

Tanto esperar ese momento mágico, ese instante que me quite todos los miedos va a hacer que se alargue todo más. Quizá esta vez no sea un instante, sino que serás tú. Día a día me vas quitando un poco ese miedo al futuro abandono, al futuro sufrimiento. Me vas haciendo ver que puede ser algo bueno lo nuestro. Algo grande. Algo de verdad, real. Lo que busco y quiero en una relación.

"pa lo bueno y pa lo malo ya lo sabes"

Te quiero en mi vida, por muchísimo tiempo. Tanto que no veo ni el final, para mi sorpresa. :)

martes, 8 de enero de 2013

Nochevieja


Después de 2 años sin salir en Nochevieja este año ya tocaba.

 A las 12 am no tenía muchas ganas de salir pero, qué coño! Tenía que hacerlo.

Era nuestra primera Nochevieja juntos y fue perfecta.

Nos mamamos y de ahí a la zona de copas, bailar y reir y seguir bailando, bien pegados.

Camino a desayunar y a casa.

Perdidos entre las sábanas.

miércoles, 2 de enero de 2013

Sin miedo

A las mujeres nos encanta el drama. Cuando queremos algo y lo conseguimos, no lo sabemos disfrutar, porque ya estamos pensando en la siguiente meta y así no es como se vive la vida de verdad.

Debemos de aprender a disfrutar de lo que conseguimos, de lo que queremos. Apreciar lo que tenemos cerca, quien nos valora, quien no quiere a su lado